De acuerdo a la siempre útil (y también cuestionada) Wikipedia podemos definir al color como el fenómeno que se produce cuando nuestros órganos visuales perciben los rayos luminosos dentro del espectro electromagnético de la luz solar que podemos notar.
Recuerdo que cuando era niño solía jugar con plastilinas de diversos colores y siempre terminaban mezcladas en una masa uniforme y grisácea… y entonces no entendía por qué no podía separarla de nuevo y volver a tener los colores iniciales que se mezclaban en alguna figura hecha por las manos traviesas de aquel niño que pronto se aburría de seguir amasando aquella mezcla rara y corría a jugar a otra cosa.
Los colores en la vida pueden significar muchas cosas. Pueden ser títulos de películas, representante estados de ánimo, constituirse en distintivos de una persona o simplemente ser utilizados de las formas más inimaginables para crear arte. Sin embargo, creo que todos siempre podremos señalar cuál es nuestro color favorito con meridiana claridad e incluso, podemos ver ciertos colores en particular que invaden nuestra vida en determinados momentos.
En particular, los colores de mi vida podrían ser interminables pero debo reconocer que siempre han estado presentes, de alguna u otra forma, manifestándose con mayor intensidad en determinados momentos.
Así que de ahora en adelante, intentaré postear alguna que otra vez (como se está haciendo usual aquí en Babel) historias relacionadas a un determinado color… a un color de la vida.
Mientras tanto, sólo me resta salir al sol y ver los colores que nuestra ciudad nos explota en la cara… y ser también un color más en la vida.

